Ella despierta
se maquila una sonrisa en la
boca porque recuerda...
entonces sonríe.
Pues, la noche anterior durmió
pensandose en él.
Él, la motivo...
a lanzarse sin saber cuando
parar.
Así se lanzo.
Él la movió...
porque al ritmo del latido de
sus corazones, juntos, le muestran el camino de todos los días. Continúan
sincronizados,
intuitivos,
espontáneos y
grandes...
Así son los dos.
Luego ella ya bien despierta
se lava su cara,
se ve al espejo,
se observa lento y
luego ve aquél Agosto del
2008:
apretada multitud,
discursos políticos,
y así todo se detuvo y sólo
sus miradas gritaron: ¡Eres tú!
¿Cuanto tiempo paso?...
Quizá algunos días,
con meses,
con años.
Ella lo acompaña,...
cuando no le tiene listo el
café en la mañana;
ella lo acompaña,
lo abraza,
lo sostiene,
lo alienta
y le recuerda, constante pisar
fuerte.
Él la levanta,
la mantiene,
la convierte,
la apoya
y motiva para seguir tintando
esto,
con besos,
con palabras,
con letras,
con miradas,
y canciones...
Es real.
Como lo es su capa y sus botas
en el piso.
Como lo es su escudo cargado
al pecho.
Como lo es su flequillo al
viento.