sábado, noviembre 07, 2015

Preguntas sin respuesta.

¿Cómo sí? 
Es una pregunta que me ha estado pisando la cabeza y la conciencia estos últimos meses… 
¿Cómo sí?

Cómo le hacen los que sí pueden. Los que así, deliberadamente creen una y otra vez.
Cómo le hacen los que un día deciden levantarse y jamás caerse, ¿Qué tipo de zapatos y alma tienen?
Cuántas lecciones se tienen que repasar para aprender que toda cosa buena o “mala” está dentro de uno mismo y que, a través del poder de decisión es que ésta aparece o se esconde.
Cuántos años tienen que pasar para que pueda decir que he llegado a descubrirme. Pienso, podría tener 60 años y aún no haber terminado de conocerme. Luego mi cabeza me grita un murmullo que cita: no necesitas conocerte, sólo necesitas mirarte a los ojos y aceptarte.
Cuantas piedras me tengo que encontrar para decir que cada una me ha hecho fuerte y me ha servido para darme cuenta de dónde es que estoy parada y cuál es mi dirección… por que, ciertamente el camino lo hago yo, pero en él están éstas…
Luego en este renglón me detengo, porque leyendo-me doy cuenta de que estoy escribiendo sólo de cantidad… y si le sigo preguntando a la vida mejor en términos de ¿para qué?
Cuando era niña, recuerdo que uno de los pesares de mi madre era que todo lo preguntaba y cuestionaba. Lo que me encanta de ella es que desde entonces hasta ahora siempre tiene una respuesta, me guste o no, la tiene. Y aquí es donde vuelvo a hacer una pausa para desear tener a mi madre para toda la vida y que sea deseo de Dios morir primero para que sea ella quien pregunte el porqué y no yo.
Como pueden ver, en mi cabeza cargo muchos “no se”… los que traslado a una gorda y bien pesada incertidumbre. Y no de esas en las que las que la consigna es “arriésgate, aprende y ganarás”… sino aquella que me motiva a reflexionar sobre si debo seguir caminando o detenerme un momento y respirar.
¿Cómo recordar los sí y saber que nacimos creyendo y dando pasos gigantes?

¿Cómo saber que los no, son solo juegos mentales que llegan y se van, pero nunca se quedan, como la verdad…?