De esos que se meten y que te hablan al oído para
intentar que de ves vuelta atrás a lo que siempre has querido.
De esos que viven dentro de nosotros desde que permitimos que terceros
los sembraran en nosotros con raíces muy profundas y viejas.
De esos que son fuertes y que a veces también, sí se es
listo, se les pueden encontrar debilidades.
Y no sé; no me gusta hablar del miedo como tal pues siempre
he pensado que cada minuto que dedico a esto, es cada minuto que ganan ellos y nadie lo está haciendo más que yo misma (sabotaje).
Entonces me detengo y pienso
que no existe mayor fuerza que la que llevo dentro que pueda impedirme,
detenerme o agacharme. Pero, tengo que aceptarlo, es difícil deshacernos de un
miedo. Constantemente lo intento, algunas veces me va bien y otras no tanto.
Vuelvo al “no se”… y es que lo traigo pegado como chicle totito a la suela del zapato.
Luego pienso y me pregunto, ¿que sería del ser humano si
no cargara miedos?
... ¿Seríamos más libres? puede que sí, pues actuaríamos en
el momento y sin premeditación.
Pero, qué pasa cuando nos damos cuenta de que la
libertad no consiste en sólo tener las manos abiertas y los pies dispuestos
a despegar; sino en tener la consciencia bien plantada en la tierra, actuar con
responsabilidad y con la firme creencia de que aceptamos y amamos quienes somos
por sobre todo y sobre todos.
Y sin los miedos vendríamos a ser -creo- personas
que caminan sin rumbo, queriendo todo y sin obtener nada.
Quiero comenzar a ver los miedos -porque son varios- como un medio de aprendizaje y de lecciones que la vida me está dando para que suceda eso: aprender.
Hasta ahorita en mis 26 años llevo algunas importantes y puedo decir
que aún no he terminado de aprender.
Me falta muchísimo por ello no me quejo.
Luego entonces, podría decir que los miedos son necesarios para
la humanidad, para así darnos humildad e inteligencia para poder construir
nuestras vidas.
Creo yo, no sé, pues les digo que sigo aprendiendo.
Vamos
a ver que otras lecciones tienes preparadas para mí, vida.
Por lo pronto les comparto que hoy, perdí el miedo a intentar.