miércoles, diciembre 30, 2015

Ser gorda...

 


No acostumbro decir/escribir maldiciones pero vi ésta imagen y me puse a pensar que constantemente -y más las mujeres- estamos en lucha por mantener un peso -moralmente- aceptable. Y menciono sólo "moralmente" porque si lo hiciéramos por salud, lo haríamos durante toda nuestra vida y no sólo al inicio de cada año, antes de nuestra boda o de un trabajo o evento en especial.

La cuestión es ¿cuándo nos preocupamos por tenernos completas -completos-?
Y con esto me refiero a estar más atentos a nuestra vida y a lo que vivimos en ella.
¿Cuanto tiempo pasamos al pendiente de los pensamientos que pasan por nuestra mente?, ¿son buenos? ¿son malos? ¿nos ayudan? ¿nos destruyen?

Sé que hay cosas que nunca van a cambiar, por ejemplo, hoy me entere que por genética yo nunca podría tener una complexión súper delgada y eso siempre me había causado problema y enserio que ésta imagen me cayó del cielo.

Cuando la vida nos dice una y otra vez que debemos aceptarnos y amarnos como somos, decimos que si, pero no nos damos permiso de que suceda y hacerlo real.

A la imagen solo le cambiaría el "pendeja" por "tener el alma llena" que al final eso es lo único que va a mantenernos con vida y de ella el recuerdo en quienes se queden después de nosotros.